COMPORTAMIENTO CANINO


El origen del comportamiento

El perro (Canis lupus familiaris) es un mamífero carnívoro domesticado de la familia de los cánidos. Tal como lo indica su nombre científico, el perro es un pariente cercano del lobo (Canis lupus lupus). Su relación genética es incluso más estrecha que entre lobos y chacales o lobos y coyotes. Para entender el comportamiento del perro tal como existe hoy, es útil observar el comportamiento del lobo. No obstante, los miles de años de domesticación, la adaptación a la convivencia con y la selección activa por parte del humano, han influido considerablemente en el repertorio conductual de los perros de hoy en día. Los perros no son lobos. Y los lobos no son perros.

Encuentro amistoso del grupo familiar. /Photo: Monty Sloan, Wolf Park
Encuentro amistoso del grupo familiar. /Photo: Monty Sloan, Wolf Park

Hasta hace solo 30 años atrás, los estudios de la etología del lobo, se basaban en la observación de lobos enjaulados. Esto ha llevado a observaciones e interpretaciones equivocadas de cómo se comportan los lobos socialmente. En esta situación artificial de cautiverio, los lobos suelen formar dos jerarquías lineales paralelas, una masculina (guiada por un macho, denominado macho alfa) y una línea femenina (guiada por la hembra, denominada hembra alfa). Debido a la limitación del espacio y la intervención del hombre al agregar y sacar individuos de la jauría, se pueden observar muchas peleas por privilegios y status dentro del grupo.

 

Sin embargo, los más recientes estudios de comportamiento de lobos grises se basan en la observación continua de lobos en la vida silvestre. Entre otros, el biólogo David Mech (1999) y el experto en cánidos Günther Bloch (2002) revelan que los lobos observados en libertad tienden a vivir en grupos familiares que se componen de los padres (simplemente denominados pareja reproductiva) y sus crías de los últimos dos a tres años. Cuando las crías llegan a la edad de adulto, a los tres años, ellos se independizan y tienden abandonar el grupo familiar en busca de una pareja para reproducirse. Este descubrimiento hace sentido, ya que así la naturaleza previene el incesto.

 

¿Cómo educan los lobos a sus crías?

Muestra de dominio: mordida de hocico (aquí aplicada en la cabeza)./ Foto: Monty Sloan, Wolf Park
Muestra de dominio: mordida de hocico (aquí aplicada en la cabeza)./ Foto: Monty Sloan, Wolf Park

Si bien el comportamiento general del lobo difiere de las conductas caninas, debemos admirar la gran paciencia con la que los lobos educan a sus cachorros e hijos adolescentes. Como los lobeznos viven por un período largo con los padre, podemos aprender cómo los lobos enseñan a sus crías, y cómo éstas aprenden por experiencia. Esta enseñanza se lleva a cabo sin mayores peleas ni agresiones, sino en un contexto bastante armónico y estable. Simplemente, no se calientan las cabezas ni queman energías vitales por constantes peleas innecesarias.

 

Según los estudios publicados por Bloch, los cachorros tienen casi ilimitada libertad de acción durante las primeras ocho semanas de vida. Los adultos ignoran en gran medida los comportamientos traviesos y poco respetuosos de sus crías.

Aquí la "mordida" de hocico sirve para quitarle al lobezno mi pelo de la boca./ Foto: Monty Sloan, Wolf Park
Aquí la "mordida" de hocico sirve para quitarle al lobezno mi pelo de la boca./ Foto: Monty Sloan, Wolf Park

Sólo cuando los cachorros se ponen demasiado molestosos, los lobos adultos realizan una mordida inhibida sobre el hocico del cachorro o lo presionan contra el suelo hasta que se rinda. 

Los “viejos” regulan la conducta de sus “lolos” a medida que cada uno lo requiera, es decir, dependiendo de la insistencia y del carácter de cada individuo. Los juveniles, a su vez, no ponen en duda la autoridad natural de los padres hasta que, de adultos jóvenes, abandonan el grupo familiar.

¡Jamás los sacuden del cuello o les dan vuelta!, como lo hacen algunos adiestradores que usan el "alpha roll" para "dominar" o lograr que el perro se rinda! Estas son herramientas inventadas por el humano para descargar la propia frustración.


Todas las medidas disciplinarias son especieespecíficas y NO es lo mismo si las aplicamos nosotros. Nosotros debemos tomar decisiones planificadas, anticipar problemas y enseñar a nuestro perro qué esperamos de él. Y si no sabemos cómo, preguntemos al entrenador acreditado o al consultor certificado de conducta canina.

La diversificación de las razas


Aspecto físico

Cada perro es un individuo y debe ser tratado como tal. No debemos cometer el error de tratar a todos los perros iguales.

No obstante, 
el perro doméstico ha sido sometido a una estricta selección realizada por el hombre en el transcurso de los siglos pasados, con el fin de obtener perros para distintos usos. Hace ya 3000 a 4000 años, que los humanos empezaron a “crear” perros muy grandes para su propia defensa y otros más ágiles para la caza y control de plagas. Desde entonces, los perros han desarrollado una increíble variabilidad en su aspecto físico. No existe ninguna otra especie de animal con semejante variedad en peso, talla, color y estructura corporal.

Foto: Internet
Foto: Internet

Instinto y conducta

Esta selección llevó a la existencia de aproximadamente 350 razas oficialmente reconocidas de perros. Esta cifra aumenta constantemente. Tantas décadas de especialización han creado animales con distintas pulsiones biológicas o instintos.

 

Los instintos son motores naturales para conductas que se encuentran “programados” en la genética, o sea, conductas que no se tienen que aprender sino se "dan". Por ejemplo, muchos Huskies nacen con una predisposición a correr incansablemente, muchos Border Collies necesitan arrear otros animales, muchos Labradores recogen cualquier objeto del suelo, y muchos Terriers se mueren por cazar y sacudir presas, etc.

 

Si un instinto es suprimido constantemente por la razón que sea (muchas veces, esta situación se da porque castigamos conductas caninas molestas como ladrar, saltar, morder, etc.) se pueden gatillar comportamientos neuróticos, y el animal enferma. Como dueños debemos conocer las necesidades biológicas de nuestra mascota para darle una buena calidad de vida.

 

Independientemente de su especialización y distintos caracteres individuales, todos los perros tienen en común que son animales altamente sociables e inteligentes y necesitan vivir en grupos familiares.