COMPORTAMIENTO CANINO


El origen del comportamiento

El perro (Canis lupus familiaris) es un mamífero carnívoro domesticado de la familia de los cánidos. Tal como lo indica su nombre científico, el perro es un pariente cercano del lobo (Canis lupus lupus). Su relación genética es incluso más estrecha que entre lobo y chacal o lobo y coyote. Entonces, para poder entender el comportamiento del perro tal como existe hoy, es muy útil observar el comportamiento del lobo.

Encuentro amistoso del grupo familiar. /Photo: Monty Sloan, Wolf Park
Encuentro amistoso del grupo familiar. /Photo: Monty Sloan, Wolf Park

Hasta hace solo 20 años atrás, los estudios de la etología del lobo, se basaban en la observación de lobos enjaulados. En esta situación artificial de cautiverio, los lobos suelen formar dos jerarquías lineales paralelas, una masculina (guiada por un macho, denominado macho alfa) y una línea femenina (guiada por la hembra, denominada hembra alfa). Debido a la limitación del espacio y la decisión del hombre de agregar y sacar individuos de la jauría, se pueden observar peleas por privilegios y status dentro del grupo.

 

Sin embargo, los más recientes estudios de comportamiento de lobos grises se basan en la observación continua de lobos salvajes. Entre otros, el biólogo David Mech (1999) y el experto en cánidos Günther Bloch (2002) revelan que los lobos observados en libertad tienden a vivir en grupos familiares que se componen de los padres (simplemente denominados pareja reproductiva) y sus crías de los últimos dos a tres años. Cuando las crías llegan a la edad de adulto, a los tres años, ellos se independizan y abandonan el grupo familiar en busca de una pareja para reproducirse. Este descubrimiento hace sentido, ya que así la naturaleza previene el incesto.

 

¿Cómo educan los lobos a sus crías?

Muestra de dominio: mordida de hocico (aquí aplicada en la cabeza)./ Foto: Monty Sloan, Wolf Park
Muestra de dominio: mordida de hocico (aquí aplicada en la cabeza)./ Foto: Monty Sloan, Wolf Park

Debemos admirar la gran paciencia con la que los lobos educan a sus cachorros e hijos adolescentes. Podemos aprender cómo los lobos enseñan a sus crías, y cómo éstas aprenden por experiencia. Esta enseñanza se lleva a cabo sin mayores peleas ni agresiones, sino en un contexto bastante armónico y estable. Simplemente, no se queman energías vitales por constantes peleas innecesarias.

 

Según los estudios publicados por Bloch, los cachorros tienen casi ilimitada libertad de acción durante las primeras ocho semanas de vida. Los adultos ignoran en gran medida los comportamientos traviesos y poco respetuosos de sus crías.

Aquí la "mordida" de hocico sirve para quitarle al lobezno mi pelo de la boca./ Foto: Monty Sloan, Wolf Park
Aquí la "mordida" de hocico sirve para quitarle al lobezno mi pelo de la boca./ Foto: Monty Sloan, Wolf Park

Sólo cuando los cachorros se ponen demasiado molestosos, los lobos adultos realizan una mordida inhibida sobre el hocico del cachorro o lo presionan contra el suelo hasta que se rinda.

 

Sin embargo, después de las primeras ocho semanas de vida, los adultos corrigen casi todas las falta de respeto con mordidas de hocico y presión al suelo – ya no ignoran más los comportamientos no deseados de los cachorros.


Los “viejos” regulan la corrección de sus “lolos” a medida que cada uno lo demande, es decir, dependiendo de la insistencia y del carácter de cada individuo. Los juveniles, a su vez, no ponen en duda la autoridad natural de los padres hasta que de adultos jóvenes abandonan el grupo familiar.

La diversificación de las razas


Aspecto físico

Tal como cada lobo tiene su propia personalidad, cada perro tiene la suya. No debemos cometer el error de tratar a todos los perros iguales.

 

Es más, el perro doméstico ha sido sometido a una estricta selección realizada por el hombre en el transcurso de los siglos pasados, con el fin de obtener perros para distintos usos. Hace ya 3000 a 4000 años, que los humanos empezaron a “crear” perros muy grandes para su propia defensa y otros más ágiles para la caza y control de plagas. Desde entonces, los perros han desarrollado una increíble variabilidad en su aspecto físico. No existe ninguna otra especie de animal con semejante variedad en peso, talla, color y estructura corporal.

Foto: Internet
Foto: Internet

Instinto y conducta

Esta selección llevó a la existencia de aproximadamente 350 razas de perros reconocidas oficialmente. Esta cifra aumenta constantemente. Tantas décadas de especialización han creado animales con distintas pulsiones biológicas o instintos.

 

Los instintos son motores naturales para conductas que se encuentran “programados” en la genética, o sea, conductas que no se tienen que aprender sino se "dan". Por ejemplo, muchos Huskies nacen con una predisposición a correr incansablemente, muchos Border Collies necesitan arrear otros animales, muchos Labradores recogen cualquier objeto del suelo, y muchos Terriers se mueren por cazar y sacudir presas, etc.


Si un instinto es suprimido constantemente por la razón que sea, se pueden gatillar comportamientos neuróticos, el animal enferma. Como dueños debemos conocer las necesidades biológicas de nuestra mascota para darle una buena calidad de vida.

 

Independientemente de su especialización y distintos caracteres individuales, todos los perros tienen en común que son animales altamente sociables e inteligentes y necesitan vivir en estructuras familiares.